11/02/2011

El cortador de césped

Ayer, al mirar el césped del jardín, tuve un brote de melancolía. Tras las lluvias de los últimos días, la hierba había crecido alta y desordenada, tórtolas y mirlos picoteaban entre el césped buscando insectos, pequeños moluscos, semillas y lo que pudiera haber dejado sin comer la perra-loba. Una ligera brisa hacía que las hojas amarillentas planearan sin prisas en su caída, el granado ya ocre perdía sus pequeñas hojas aceleradamente. El cercis es más lento desnudándose de hojas y la morera, resiste, sus hojas son grandes, espléndidas. Los cipreses conservan su verde oscuro imperturbables, siempre iguales en apariencia, sin inmutarse. Los nísperos muestran sus flores, sus incipientes frutos y sus hojas grandes se ven brillantes y vigorosas. Los albaricoqueros amenazan tristes con su deshoje, pero el limonero espero que siga tal cual mientras las hojas del gran álamo blanco van cubriendo la tierra. No tardaré en ver sus ramas blancuzcas deshojadas apuntando al cielo. He sacado la cortadora de césped de su encierro, he llenado el depósito de gasolina y le he pedido a la perra-loba que deje de ladrarle, a ella debe parecerle una especie de robot-alienígena y la incomoda. Obediente se ha ido a su caseta y se ha metido dentro enfurruñada, declarándole odio eterno a la ruidosa máquina. Pasada una hora, Ángels me ha dicho que el jardín se veía ya más limpio, el césped igualado, las hojas caídas desaparecidas, bueno, no tanto, siguen cayendo, me acarician el rostro, me advierten que llegan los fríos, pero todavía hace calor. La chimenea–hogar está fría, no hay leños dentro, sólo acoge una docena de piñas que nos ofreció el gran pino sombrilla que se puede ver desde muy lejos. Guardo la cortadora de césped, me ducho, estoy lleno de minúsculas partículas de césped, el teclado del ordenador me está esperando.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hello, my name is Ralph and my home is Barby in Germany. I make music and write lyrics.
www.gassler.de
Homepage
Best regards from Germany, Ralph